
Photo: © Peter Ostreicher
La noche de Sting, Juan Luis y Fellé
Chavón se llenó a completa capacidad por gente, en su mayoría, fanáticos de siempre de Sting. En el área VIP empresarios y artistas dominaban la escena: Manuel Grullón, junto a su esposa Rosa y al hijo de esta, el cantante Claudio Piantini, bailó, aunque discretamente, la mayoría de los temas.
Lo de anoche fue sencillamente un concierto para la historia. Sting llegó a Altos de Chavón con el objetivo de hacer vibrar a sus fanáticos. Y vaya que lo logró. Más de cinco mil almas corearon, casi siempre de pie y bailando, los 15 temas que formaron parte de un repertorio selecto en el que se destacaron las canciones de sus años con The Police.
La puntualidad del evento, rara excepción a la regla de los espectáculos celebrados en el país, sorprendió gratamente a todos los asistentes. A las 8:00 p.m. el percusionista dominicano Fellé Vega, telonero de la noche, inició puntual su presentación. Sus temas tuvieron una buena acogida por el público, aunque muchos se quejaron de no poder verle debido a que la entrada al área VIP se entaponó durante su presentación, obstaculizando a una buena parte de los presentes la vista al escenario.
A las 8:45 p.m. Vega se despedía en medio de aplausos, dando paso a los técnicos de Sting, quienes en menos de quince minutos tuvieron listo el escenario para el rey de la noche. Con una ceñida camiseta negra y unos pantalones holgados del mismo color, el inglés entro a la tarima sin estridencias, al mismo tiempo que los tres músicos que lo acompañan en este Broken Music Tour. Guitarra en mano, y antecedido por un bien pronunciado "¡buenas noches!", Sting comenzó a cantar.
'Fields of Gold', 'Walking On The Moon', 'If Ever Lose My Faith In You' y 'Every Little Thing She Does Is Magic' fueron las primeras canciones interpretadas por el rockero. En el público, los que vivieron como adolescentes y jóvenes la época dorada de The Police solo atinaban a gritar cuando reconocían los acordes de una de las pistas. "¡Esa fue la primera canción que me aprendí en inglés!", decía al escuchar 'Englishman in New York', Ramón Valdéz, un ingeniero de 35 años que llegó a Chavón desde Santiago para disfrutar junto a su esposa y a dos parejas de amigos del evento. "Esto es algo histórico, es increíble, me siento otra vez de 20", comentaba Sheila Inoa, quien, junto a su hija Nicole Cabrera, de 17 años, disfrutaba del evento en el área VIP.
Tras cantar las primeras 11 canciones, y luego de un impresionante par de solos de guitarra a cargo de sus músicos, la pequeña banda dejó el escenario, pero sólo para volver minutos después. 'A Thousand Years', una canción de su carrera como solista, fue una invitación para que seis agraciadas fanáticas, con la anuencia del personal de seguridad, subieron a bailar con Sting en la tarima. Cuando a seguidas cantó el himno 'Every Breath You Take', muchos lo tomaron como la señal inequívoca del final. Pero lo mejor estaba aún por verse.
"Este es el concierto más acabado que se ha visto por aquí en mucho tiempo", comentó Socorro Castellanos, una de las que creía que todo había terminado y se aprestaba a retirarse tras destacar la energía y la calidad musical del artista. "Mi única decepción es que no cantara 'Fragile'", lamentó.
Pero Castellanos no tuvo tiempo para marcharse. Sting volvió a entrar esta vez con las luces encendidas, para explicar en inglés que esta fue su primera visita a República Dominicana y agradecer la receptividad del público presente. "Este es un momento especial para mi", agregó, "porque tengo aquí a dos músicos dominicanos muy importantes: Fellé Vega y Juan Luis Guerra". El público enloqueció al ver entrar a escena, una vez más, al percusionista, esta vez acompañado del laureado cantautor. Sin más saludo que una pequeña reverencia, ambos músicos tomaron instrumentos - guitarra, Guerra, y tambores, Fellé- y así se iniciaron los acordes de la que sería la canción de despedida: 'Fragile'.
Al terminar, y en medio de una lluvia de aplausos, Sting agradeció a sus músicos, a sus invitados y al público, al tiempo que prometió "volver otra vez", poniendo fin a una noche irrepetible.
© Clave Digital by Carol Croussett y Yanina Estévez