SHOW REVIEW

Grandioso Sting en Puerto Rico...

El pasado jueves en el Coliseo José Miguel Agrelot en San Juan se celebró uno de los mejores conciertos de rock en lo que va de año. Ante un lleno total se presentó Gordon Matthew Summoner, mejor conocido por todos como Sting. Este artista ha tenido una exitosa carrera musical en todos los ámbitos. Primero con el grupo The Police como lo demuestran sus álbumes 'Outlandos d'Amour', 'Reggatta de Blanc', 'Zenyatta Mondatta', 'Ghost in the Machine' y su clásico 'Synchronicity'. Como solista 'Soul Cages', 'The Dream of the Blue Turtles', 'Nothing like the Sun', son sólo algunos ejemplos de la capacidad de Sting como compositor y arreglista. Este artista se ha caracterizado por su un defensor del ambiente y tocar temas sociales en las letras de sus canciones.

La presentación comenzó a eso de las 8:45 de la noche con el guitarrista argentino, radicado en Inglaterra Dominic Miller. El músico ha acompañado a grandes artistas como Peter Gabriel, Steve Winwood, Luciano Pavarotti, Rod Stewart por mencionar algunos. Luego de esta exitosa carrera, en 1989 se une al grupo de Sting acompañándolo en todos sus ''tours'' y grabaciones. En un momento el artista se dirigió al público diciendo: ''Es un gran placer estar aquí. Es un honor estar en San Juan''. Dominic demostró el excelente guitarrista que es, deleitando al público con varias piezas musicales entre ellas ''Samba en Brasil''. Se ganó los aplausos de los presentes por su poder interpretativo y su destreza con la guitarra.

Luego, Dominic comenzó a entonar con la guitarra los acordes del tema 'Shape of my Heart' dando paso a que Sting, acompañado de su bajo, entrara en tarima a cantar esta gran melodía. Mientras esto ocurría los demás miembros de la banda comenzaron a ocupar su lugar en el escenario. Luego de un sencillo ''Que tal'' por parte del cantante, transportó al público a sus tiempos con The Police con los temas 'Message in a Bottle', 'Sincroncity II' y 'Walking on the Moon'. Esto creó gran euforia en el público presente, ya que son algunas de las favoritas de muchos. Luego complació a sus seguidores con algunos números de sus grabaciones como solista con éxitos como 'If I Ever Lose my Faith in You', 'Englishman in New York'. Continuó la noche con temas como 'Driven to Tears', 'Voices', 'Next to You', 'World Running Down', o sea un viaje por parte de su extensa discográfica.

Uno de los mejores momentos de la noche fue la interpretación del clásico de The Beatles 'A Day in a Life'. En la voz de Sting, este tema, sonaba de una manera espectacular. La interpretación de temas como el ''ska'' 'Spirits in a Material World' y 'Desert Rose' fueron instantes donde los presentes se unieron a cantar con el artista. Las dos canciones mas ovacionados de esta gran presentación lo fueron 'Roxanne' y 'Every Breath You Take', ambas cuando él formaba parte de The Police. La primera fue mezclada con un pedazo de otro tema 'So Lonely' y la segunda es una de las canciones representativas de la década de los 80. Estas fueron interpretadas por cada una de las miles de personas que llenaron el coliseo. Otra melodía muy aplaudida fue 'Every Little Thing She Does is Magic' del álbum 'Ghost in the Machine'. Durante todo el concierto Sting estuvo tocando el bajo hasta la última canción, 'Fragile', en la cual demostró sus dotes como guitarrista.

La presentación fue sencilla pero de gran calidad. La banda que acompañó al artista fue fenomenal. No se necesito de grandes montajes ni efectos ya que la música fue lo más importante en el espectáculo. Aunque muchos de los presente resintieron que Sting no interpretara temas como 'Don't Stand so Close to Me', 'Nothing Like the Sun', 'If You Love Somebody', solo por decir algunos, el público estuvo muy complacido ya que el artista dio lo mejor de si en esta presentación. La noche se caracterizó por la buena música y el excelente sonido. Además Sting demostró porque es uno de los mejores intérpretes del género rock de todos los tiempos.

(c) El Vocera de Puerto Rico by Ferdinand Alvarez Rivera




Sting ofrece delicioso festín auditivo...

La noche del jueves será recordada por muchos fanáticos del rock como una de sus mejores experiencias de concierto en Puerto Rico. El cantante, compositor y bajista Sting brindó un espectáculo denso en calidad musical, aunque con algunas limitaciones de presentación y una duración que dejó el apetito abierto en los fanáticos, a pesar de un delicioso festín de manjares auditivos.

El concierto comenzó con unos solos de guitarra interpretados por uno de los miembros de la banda, hasta que anunció que un admirado músico le acompañaría en la próxima pieza.

Fue así como a las 9:00 de la noche el cantante Sting le acompañó en 'Shape of My Heart''', seguido por el resto de los miembros de la banda.

Con su equipo ya completo en tarima -aunque la ausencia de un teclado hizo extrañar algunos acordes emblemáticos en algunas de sus memorizadas grabaciones de estudio- el artista procedió a energizar al público con tres clásicos de sus años con la banda The Police.

Las canciones 'Message in a Bottle', 'Synchronicity II' y 'Walking On the Moon' engranaron al público en el espectáculo musical que mezcló efectivamente su trabajo de solista con los clásicos de su banda de los años 80, resultando en una estupenda selección de material dorado.

Entre los éxitos de sus años con The Police se destacaron, además, 'Spirits in a Material World', 'Every Little Thing She Does is Magic', 'King of Pain', 'Roxanne' y, por supuesto, 'Every Breath You Take'.

En cuanto su selección como solista, se distinguieron 'If I Ever Lose My Faith on You', 'Englishman in New York', 'Driven to Tears', 'Fields of Gold', 'Soul Cages', 'World Running Down', 'Desert Rose', 'Next to You' y 'Fragile', la cual sirvió como cierre al espectáculo.

En cambio, la pieza cumbre de la noche no pertenecía al repertorio usual de Sting. El cantante rindió una interpretación simplemente majestuosa del clásico 'A Day in the Life', una de las mejores creaciones de The Beatles. La voz del cantante y el arreglo de la banda revivieron el trance hipnótico de la excelente canción.

En cambio, la misma calidad de selección musical no se reflejó en la presentación. La ausencia de pantallas gigantes fue una afrenta contra el disfrute de quienes no tenían el privilegio de tener asientos cercanos a la tarima.

El cantante -quien nunca ha sido reconocido por su simpatía- se mostró un tanto parco, y aunque se comunicó en español (idioma que el cantante domina admirablemente desde hace décadas) con el público, mantuvo su interacción muy reducida, y ni siquiera se mostró caluroso al despedirse, retirándose sin un gesto final de agradecimiento, menos de 90 minutos después de que Sting llegara al escenario.

La ''privilegiada'' sección de arena tuvo que contener su emoción durante el espectáculo, pues cuando la gente -contagiada por la música y excitada por escuchar sus melodías predilectas- se ponía de pie a celebrar su euforia, los miembros de seguridad aparecían inmediatamente y le ordenaban a la gente sentarse, lo cual resultaba tan absurdo como invitar gente a un pool party y entonces prohibirles meterse en la piscina.

A lo que me refiero es que los conciertos son para celebrarse de esta forma. Entiendo que hay personas que sienten que no pueden disfrutar el concierto si la gente se pone de pie. Eso lo entiendo. Pero no estamos en el cine o en el teatro. Usted no puede bailar sentado. Pararse y bailar es parte de la experiencia de los conciertos.

Por ejemplo, personalmente no soy de quienes se paran a bailar, pero respeto la cultura popular de música en vivo. Creo que los organizadores bien debían saber esto. En fin, las continuas intervenciones del personal de seguridad afectaba aún más el espectáculo.

Los conciertos se destacan, a diferencia de una grabación, por la experiencia de interacción entre cantante y fanáticos.

El artista necesita sentir la euforia de su público, ya que esto es equivalente a aplausos en directo. Quizás, después de todo, la parquedad de Sting haya sido causada porque el público no pudo responderle plenamente con la misma placidez de su excepcional interpretación. Lecciones para futuras ocasiones.

(c) Primera Hora by Alexis Sebastián Méndez




Intimo y casual en San Juan...

De forma íntima y casual, Sting comenzó anoche su concierto en San Juan ante un Coliseo José Miguel Agrelot prácticamente lleno.

Antes, sin embargo, fue el guitarrista Dominick Miller, uno de los cuatro músicos del ''Broken Music Tour'', quien se encargó de entretener a la audiencia en lo que llegaba el intérprete británico.

A las 8:39 p.m., Miller comenzó a tocar unos solos de guitarra en lo que la gente se acomodaba en sus asientos. Cercanas las 8:55 p.m., señaló: ''Voy a tocar mi última pieza con otro músico. El es como mi hermano mayor, en 16 años me ha enseñado el mundo. El título del tema es 'Shape of my Heart'.''

Sólo unos segundos pasaron antes de que Sting saliera al escenario y comenzara a tocar con su bajo las primeras notas del tema. La entrada tomó por sorpresa al público que aún buscaba sus sillas y aplaudió esta inesperada entrada.

Para aquellos que hasta entonces dudaban de que el repertorio incluiría bastantes temas de The Police, las tres canciones siguientes fueron del afamado grupo: 'Message In a Bottle', 'Synchronicity' y 'Walking on the Moon', preludio de lo que les esperaba el resto de la noche.

La noche antes, el intérprete de 'An Englishman In New York' cantó ante más de 5,000 personas en La Romana, República Dominicana, donde sorpresivamente compartió la tarima del anfiteatro de Altos de Chavón con los músicos dominicanos Juan Luis Guerra y Fellé Vega.

Los artistas dominicanos se unieron al inglés en el tema Fragile, alusivo a los ataques terroristas del 11 de septiembre del 2001 en Nueva York y Washington.

(c) El Nuevo Dia by María Ivette Vega Calles

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